Uno de los primeros post que leí de Iñigo, fue en septiembre, yo llevaba un par de semanas en twitter y no terminaba de saber hasta dónde podía alcanzar o alcanzarme esta red social, algunos de los que me conocen ya saben que me puse la etiqueta de ‘becario’ y aun lo mantengo en mi perfil, creo que se adecua a mi forma de transitar por esta y otras formas de relacionarme, siempre aprendiendo.
El post que os citaba de Iñigo, el primero que leí, hablaba de nuestro lenguaje excluyente, así como nuestra actitud hacia ciertas personas, todas las que no entran en nuestro ‘estándard’ utilizamos palabras como ‘retrasado’ ‘minusválido’ ‘subnormal’ , recuerdo que tras leer el post conteste a Iñigo ‘Yo también soy subnormal, y qué?’
A partir de ese momento, no me pierdo ninguna de sus entradas, porque me alimentan y me motivan, porque me hacen ver con otros colores y porque me pellizcan el corazón y despiertan emociones que llevan tiempo hibernando, creo que esto del egoísmo que nos invade es como una moda, creo que el 98% de nosotros llevamos una buena persona dentro, un cooperante, un solidario, un buen amigo, un tipo que te daría un riñón si fuera necesario sin pedir nada a cambio. Creo que somos capaces de ser mucho mas valientes de lo que creemos, pero vivimos invadidos de miedos, prejuicios y una memoria de pez enorme, para las cosas positivas.
Quiero intentar contaros que me motivo a ofrecerme a colaborar con Iñigo en esta movida UP¡ En enero, fui invitado por Diana a una conferencia, el ponente era un antiguo profesor suyo y el titulo de la misma “Las empresas que no sueñan no tienen futuro” nos conto como era su visión del 3.0, allí estaba el becario que todavía no ha pasado del 0,5, escuchando a un erudito del marketing y las estrategias empresariales. Sic.
En un momento de la charla nos relato algo que capto toda mi atención; tenemos a una empresa de centro-europa bien posicionada en su sector con 400 empleados y una cuenta de resultados que para sí la quisieran muchos. Se dedican a fabricar bolsas de basura, eso si en un par de colores y diferentes tamaños, a que suena emocionante? Ellos debieron de pensar lo mismo, no entendí si fue una decisión de los de marketing o quizás fue el Dtor. Financiero recordándoles que ganaban mucho dinero y que había que recolocarlo, en cualquier caso poco importa, la empresa tomo la decisión de montar una fundación con el objetivo inicial de construir una escuela y mejorar el acceso a la educación, asi como la calidad de vida a una zona de un país Africano.
Bien ya tenemos la fundación en marcha, tenemos dinero, tenemos donaciones y ahora que? Tomaron otra gran decisión, todos los empleados, sea cual sea su puesto en la empresa, acudirán como cooperantes y participaran en el proyecto, al menos una semana al año. Querían además aprovechar las aptitudes de cada uno de ellos, asi que se organizaron de tal forma que cada uno trabajo en lo que creyó que sería más útil y acorde a sus estudios o habilidades. Eso genero en la empresa un vertiginoso movimiento, con el paso de las semanas todos los que no habían acudido aun, esperaban ansiosos su turno, emocionados con las historias que ya les habían trasladados los que volvían, las sinergias entre ellos fueron in crescendo y con el paso de los meses, fueron muchos los que invirtieron parte o todas sus vacaciones acudiendo a trabajar en el proyecto, llegando muchos de ellos a llevarse a sus familiares…la escuela se amplio, se instalo suministro de aguas y un largo etcétera al que me lleva mi imaginación, todos los que acudieron como cooperantes forman parte vital en ese proyecto, todos ellos han vivido experiencias únicas.
La empresa aun dio otro paso mas, querían seguir ampliando el proyecto e invertir mas dinero y medios en la fundación, así que como estrategia comercial para aumentar sus ventas, invitaron a algunos responsables de compras de grandes hipermercados a visitar su escuela en Africa, pero eso sí, no les iban a montar en bussines y a llevarles a un precioso hotel de 5 estrellas, no, irían como cooperantes y participarían en el trabajo como uno mas.
Alguno de ellos, a su vuelta, les dijo que le habían hecho el regalo mas maravilloso que nunca había recibido, podeis imaginaros el resto de la historia y ponerles todos los ingredientes que os apetezcan, aquí tenemos a una empresa y a unos trabajadores que podía ser cualquiera de las que conocemos o trabajamos en ellas, solo han dado unos pasos mas…el resto lo hizo su naturaleza humana y lo que todos poseían y han puesto en práctica.
Para mi esto es SINDROME UP¡ Podemos ser espectadores o actores, cada uno de nosotros tendrá que decidir hasta donde alcanza su nivel de compromiso, aquí no hay imposiciones ni obligaciones, solo hay una invitación a cambiar nuestra ‘actitud’ con –c- y prestar nuestras aptitudes donde sean útiles.
Es una decisión altruista? Para mí no lo es, creo que es de un egoísmo exagerado…porque estoy seguro de que voy a recibir el doble de lo que sea capaz de aportar.
SINDROME UP ¡¡
Oskar @elsadar






